Libros infantiles sobre la igualdad.

Cada vez somos más conscientes de educar a nuestros hijos e hijas en la igualdad. Y cada vez hay más libros que nos pueden ayudar en este sentido. Desde los más sencillos a los más complejos, son una fantástica manera para que, desde pequeños, nos veamos como iguales.

Aunque hay muchísimos, hoy os enseñamos algunos de nuestros libros infantiles favoritos sobre la igualdad.

Libros a partir de tres años.

El niño que no quería ser azul, la niña que no quería ser rosa.

Es uno de los libros más sencillos sobre la igualdad de género que podéis encontrar. La manera en cómo está escrito, con frases cortas y lenguaje cercano, lo hacen totalmente comprensible desde los primeros años.

La historia es tan sencilla como común. Celestino, como todos los niños, desde el momento en el que nace, se rodea de cosas azules: la cama, la ropa, el cochecito… También como a todos los niños, a medida que va creciendo le compran cosas de niños: camiones, balones, espadas… Y, por supuesto, hace cosas de niños: jugar a deportes de balón y, sobre todo, no llorar. Todo lo necesario para que se convierta en un hombre y encuentre a su Princesa Rosa.

Celestino un buen día piensa cómo sería ser de otros colores y empieza a probar hasta que su madre se lo quita de la cabeza ¡Así nunca encontrará a su Princesa Rosa!

«El niño que no quería ser azul, la niña que no quería ser rosa» es un canto a la libertad. Es una invitación a que los niños y las niñas sean lo que quieran ser, jueguen a lo que les apetezca y desarrollen su personalidad sin límites.

Porque, no hay juegos de niñas y juegos de niñas, no hay colores para niños y colores para niñas. Simplemente hay cosas que nos gustan y cosas que no nos gustan.

La historia de Celestino es perfecta para contrarrestar el mito del príncipe azul y la princesa rosa y todos los estereotipos de género que, en mayor o menor medida, condicionan la vida de los niños y las niñas.

Portada del cuento en el que aparecen dos casas. Una pintada de azul, con un niño y otra pintada de rosa.

Tenemos Talento.

Una de las cosas por las que «Tenemos talento» nos gusta es porque trata de la igualdad de género en un contexto muy familiar para nuestros hijos e hijas. En el colegio va a tener lugar una obra de teatro y a la hora de repartir los papeles, hay personajes para niños y personajes para niñas.

Olivia está deseando que la seleccionen como caballero. Por su parte, Sam espera que le seleccionen como princesa. Olivia se sabe sus diálogos perfectamente. Sam ejecuta los pasos de baile de manera espectacular. Sin embargo, cuando ven al anuncio con el reparto de los papeles… el caballero valiente es para Sam y la princesa bailarina es para Olivia.

Esta situación es muy común en el día a día de nuestros peques. Están acostumbrados a que haya cosas que hacen los niños y cosas que hacen las niñas. Y eso luego se traslada a que cuando son más mayores no hagan ciertas cosas porque «no les corresponde» o porque «se puedan reír de ellos».

Portada del libro en la que aparecen un rinoceronte disfrazado de bailarina y una conejita disfrazada de caballero.

En el caso de «Tenemos talento», Olivia y Sam desean un papel que, en principio, no les corresponde. Pero, no solo es lo que les apetece sino que es lo que mejor se les da. Sam es un fantástico bailarín y a Olivia hacer de caballero se le da de miedo.

Es importante que nuestros hijos e hijas hagan lo que les apetezca y desarrollen sus talentos independientemente del que sea. Estamos seguras de que se han perdido muchos genios y «genias» por no atreverse a perseguir sus sueños.

Una historia inspiradora sobre cómo hacer lo que nos gusta y ser lo que queremos ser.

 

Daniela Pirata

Un cuento que también rompe con los estereotipos de género, que fomenta la aceptación de los demás y que invita a elegir libremente lo que nos apasiona es «Daniela Pirata».

En este caso, Daniela sueña con ser parte de la tripulación del Caimán Negro. Solo hay un problema: es un barco solo para hombres. La primera reacción de los piratas cuando Daniela les expresa su deseo de unirse a ellos es reírse de ella. A continuación, el Capitán le dice que tendrá que superar una serie de pruebas. Daniela lo tiene claro: ¡hará lo que sea! Y, por supuesto, supera todas las pruebas.

Sin embargo, saber pescar, ser fuerte como un roble, veloz como un trueno, sigilosa como una serpiente, valiente y un lince a la hora de encontrar tesoros, el Capitán la vuelve a rechazar. ¿Por qué? Simple. Porque es una niña.

¿Os suena la historia? Desgraciadamente es algo muy habitual.

La historia de Daniela es perfecta porque es muy cercana. Seguro que nuestros hijos e hijas se habrán visto en algún momento en la misma situación. Empatizar con ella les resultará muy sencillo y el mensaje llegará fácilmente.

A Daniela no le dejan ser pirata a pesar de tener cualidades para eso. 

Por suerte, a esa misma conclusión llega la tripulación. Los piratas, a excepción del Capitán, no pueden creer que no se permita ser pirata a Daniela, por muy chica que sea. Es injusto no querer a Daniela por ser chica. 

Con Daniela Pirata no solo veremos que es injusto limitar por el sexo sino que, a pesar de nuestro sexo, podemos perseguir nuestros sueños, luchar por ellos y, como no, conseguirlos. Ningún niño o niña tiene que dejar de soñar algo solo por ser niño o niña.

Princesa Kevin.

Otro libro infantil sobre la igualdad que nos parece estupendo es «Princesa Kevin». Es una historia que refleja una situación muy coloquial y que seguro que os habéis encontrado en más de una ocasión. Es la fiesta de Carnaval en el colegio y ¡toca elegir disfraz!

Kevin quiere ir de princesa. Su razonamiento es muy sencillo: en Carnaval uno se disfraza para que no le reconozcan. Además, de la misma manera que no hay ningún problema en que las chicas se disfracen de vaquero o caballero andante, ¿por qué él no puede disfrazarse de princesa? Kevin demostrará que los estereotipos están para romperlos.

Con esta historia podréis hablar con vuestros hijos e hijas de qué es lo que opinan ellos del disfraz que ha elegido Kevin, preguntarles si ellos hubieran hecho lo mismo e, incluso, si ha habido algún disfraz que no se han puesto por miedo a que los demás se rieran de ellos.

Portada del libro en la que aparece el protagonista de nuestra historia, Kevin, disfrazado de princesa.

Una de las cosas que nos gusta de «Princesa Kevin» es el tono de humor que se mantiene durante toda la historia. Es un reflejo de la naturalidad que tienen los niños y las niñas cuando son pequeños, de su falta de prejuicios. ¡Ojalá se mantuvieran así!

Al final del cuento, hay un último giro donde vuelve a hablarse de estereotipos. Al terminar el día Kevin quiere irse a casa cuanto antes. Pero no porque no se sienta bien con la elección de su disfraz sino porque le molestan los tacones, el maquillaje le irrita los ojos, no para de pisarse el vestido… ¡Nunca se hubiera podido imaginar que ser princesa pudiera ser tan duro!

Ese final nos da pie a que podamos hablar de ese dicho tan manido de «para lucir hay que sufrir». ¿Realmente es necesario?

 

Libros sobre igualdad a partir de 6 años

La bruja que no quería ser princesa.

«La bruja que no quería ser princesa» no es un cuento sobre brujas y princesas. Es una historia sobre ser uno mismo, que invita a huir de los estereotipos. Puede parecer que ser princesa es lo mejor, pero las cosas no siempre son lo que parecen.

Cuando la Bruja Petra de los Tornados recibe la noticia de que a partir de ese momento se convertirá en Princesa y futura Reina de Sotavento, no puede estar más contenta. Se imagina siendo una princesa con corona, viviendo en un lujoso palacio, comiendo manjares sin parar y haciendo siempre lo que le dé la gana. ¡Qué afortunada era!

Pero nada más lejos de la realidad. Es poner un pie en palacio y empezar su transformación en una auténtica princesa. Tocó baño,  sesión de peluquería, manicura para dejar las uñas perfectas y, por supuesto, enaguas blancas y corsé apretadísimo. Y a la hora de comer, no importó que se le hiciera la boca agua ante tan suculento banquete. A una auténtica dama le correspondía un platito con tres hojas de lechuga y tres rodajas de pepino.

Portada del libro en el que aparece la protagonista del cuento como bruja y como princesa

Susanna Isern nos muestra cómo hay veces que creemos que ser de otra manera sería maravilloso. Tendemos a envidar vidas ajenas sin pararnos a pensar si realmente eso nos haría felices.

El cuento vuelve a mostrarnos la cantidad de  estereotipos que se dan en el día a día. Y cómo, nos guste o no, tenemos que seguir ciertas normas porque hasta ahora han sido así. La historia de Petra de los Tornados nos invita a reflexionar sobre la importancia de saber quiénes somos y qué es lo que nos gusta. ¿Y si la felicidad está en sentirnos bien con nosotros mismos, llevemos o no corona?

Cuando las niñas vuelan alto.

«Cuando las niñas vuelan alto» cuenta la historia de tres niñas. Pero podrían ser diez, o cien, o una, o tadas las niñas del planeta.

Adriana está segura de que será la mejor piloto del mundo. Jimena quiere ser una superescritora. Martina sueña con ser una gran violinista. Por suerte, el Señor SIQUIERESPUEDES es el que se ocupa de que no pierdan la ilusión. Para eso teje unas alas invisibles . Unas alas que no se ven pero que llevan todos los que tienen sueños por cumplir, aunque no lo sepan.

El problema empieza cuando entra en acción la Banda de NOLOCONSEGUIRÁS.

Primero aparece la perversa señora Belleza exterior. Adriana, Jimena y Martina, antes que ser piloto, escritora o violinista, tienen que ser altas y delgadas.

Luego entra en acción el señor Reflejos. Se encarga de poner a las niñas delante de unos espejos engañosos, que no reflejan su valía sino lo que él quiere.

En tercer lugar, se presenta el señor Desigualdad, cargado con su saco de «menos». Las niñas corren menos que los niños. Son menos fuertes. Saltan menos. Son menos valientes…

Y, por último, está la señor-ITA. Es la que se encarga de que las niñas sean bonITAS, princesITAS, modosITAS y guapITAS.

La historia que nos cuenta Raquel Díaz Reguera, por desgracia, es mucho más habitual de lo quisiéramos. Las niñas tienen que responder a unos cánones, en algunos aspectos son menos que los niños y, por supuesto, hay trabajos de niños y trabajos de niñas.

En nuestra mano está educar en la igualdad. Aligerar las mochilas de las niñas con las piedrecitas de la desigualdad y proteger sus alas invisibles.

Cuando las niñas vuelan alto pueden conseguir lo que quieran. O, al menos intentarlo.

portada del libro en la que aparecen tres niñas: una planeando como un piloto, otra tocando el violín y otra con un libro en las manos

Libros sobre igualdad a partir de 8 años.

Yo voy conmigo.

A una niña le gusta un niño, pero el niño no se fija en ella, no la ve. ¿Qué hacer para gustarle? Seguro que esta situación os resulta familiar.

La protagonista de esta historia no tiene dudas, al menos después de oir los consejos de sus amigas. Debería dejarse el pelo suelto en lugar de llevarlo recogido. ¿Y por qué no sustitur las gafas por lentillas? O tal vez la solución esté en dejar de tener pájaros en la cabeza, canturrear canciones y dejar de sonreir.

La necesidad de gustar, de sentirnos aceptados, de sentir que formamos parte de un grupo, hace que perdamos la identidad. Que dejemos de ser nosotros mismos para pasar a camuflarnos dentro la multitud. Destacar por cualidades «no normativas» no está bien visto.

 

Portada del libro en el que aparece la protagonista

Raquel Díaz Reguera nos facilita el camino para hablar con nuestros hijos e hijas de todos estos temas que, antes o después, les importará. La adolescencia es un momento de cambios y tenemos que acompañarles en ese camino. Hacerles ver la importancia de quererse, de aceptarse, de ser uno mismo. Y, por supuesto, de aceptar a los demás.

«Yo voy conmigo» no solo es un canto a la aceptación propia sino también a la aceptación de los demás. 

Es una fantástica historia para hacer ver la importancia de mantener nuestra esencia para poder ser felices, sin necesidad de ser como todos esperan que seamos.

La niña invisible.

Trog es la protagonista de la historia. Es una niña que pertenece a la tribu de los Invisibles, los cuales, cuando se van las nieves, tienen un «ritual» que realizan los niños de la tribu, llamado el Viaje.

Durante este Viaje, los niños viajan por el páramo, cruzan la Montaña Que Toca El Cielo hasta llegar al Valle De Las Mil Espinas. Allí, tendrán que cazar una presa y volver con ella al poblado para demostrar que han pasado la prueba. Desde ese momento, son aptos para salir de caza solos e internarse en el bosque. El problema es que ese ritual está destinado a los niños. No a las niñas.

Gracias a «La niña invisible», los lectores apreciarán la igualdad y la importancia de dar la misma oportunidad a niños y niñas. Se darán cuenta de que la diferencia del sexo no es problema para saber cazar o sobrevivir en el bosque. Es más, Trog no solo demuestra que es capaz de realizar el viaje, sino que está mejor capacitada que alguno de los niños que viven con ella en la tribu.

Trog es todo un ejemplo de valentía y superación que enseñará al lector a no rendirse ante los problemas y los riesgos.

Puño, a través de una historia de aventuras, nos habla de la discriminación por razón del sexo.

Los libros nos dan pie para tener conversaciones con nuestros hijos e hijas y hacerles ver los derechos que se han ido conquistando poco a poco.

Portada del libro en el que aparece la protagonista del libro junto a un lobo.

Otros libros sobre la igualdad.

Os hemos señalado solo ocho libros sobre la igualdad pero cada vez hay más. A continuación, os indicamos los títulos de algunos cuentos que merecen la pena. Seguro que más de uno ya los conocéis.

A partir de 3 años.

  • Arturo y Clementina. Editorial Kalandraka.
  • Los diferentes formatos de Las princesas también se tiran pedos. Editorial Algar.
  • Rosa Caramelo. Editorial Kalandraka.
  • Cuento doble : Las chicas también pueden. Los chicos también pueden. Editorial Astronave.
  • ¿Las princesas usan botas de montaña? Editorial Picarona.
  • Soy una niña. Editorial Corimbo.
  • Amelia sabe volar. Editorial Picarona
  • Tan especial. Editorial Destino.

A partir de 6 años.

  • ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa? Editorial Thule
  • María. Editorial OQO.
  • Bonitas. Editorial Astronave.
  • Las niñas serán lo que quieran ser. Editorial Lumen.
  • Perfecta. Disset ediciones.
  • La princesa rebelde. Editorial Cuento de Luz.

A partir de 8 años.

  • Daniela y las mujeres pirata de la historia. Editorial Nubeocho.
  • Mujeres con historia. Editorial Libsa.
  • Serie de Los Cuentos de las buenas noches para las niñas rebeldes. Editorial Destino.
  • Princesas que cambiaron el cuento. Editorial Lumen.
  • Las chicas son guerreras. Editorial Montena.
  • 100 mujeres que cambiaron el mundo. Editorial RBA Molino.
  • Un mundo de mujeres extraordinarias. Editorial Algar.

Además….

Si estáis pensando en hacer actividades que fomenten la igualdad entre niños y niñas, el Ministerio de Educación y Formación Profesional tiene algunas propuestas interesantes en su Guía de actividades para fomentar la igualdad de oportunidades entre niños y niñas.

Dentro del artículo del blog «Libros sobre ciencia» también podéis encontrar algunos libros donde se hace mención a la labor que hicieron algunas científicas a lo largo de la historia.

La Marmota
La Marmota
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