Habitos saludables para empezar bien el curso.

Cada vez somos más los papás que nos interesamos acerca de los hábitos saludables para niños. Porque que nuestros hijos tengan una alimentación saludable es una de nuestras mayores preocupaciones. A mi, personalmente, me gusta mucho una frase que dice: “No hay que preocuparse. Hay que ocuparse”.

Una alimentación saludable debe ser completa, equilibrada y suficiente. Y el inicio del cole es un buen momento para ir introduciendo poco a poco el habito de comer mejor.

Debemos intentar consumir alimentos variados. Nos puede ayudar mucho visualizar la pirámide alimentaria, donde se refleja con imágenes las proporciones relativas a cada grupo de alimentos. Cuanto más cerca esté de la base de la pirámide, mayor deberá ser la proporción de ese alimento en nuestra dieta.

Si queréis saber más sobre la pirámide alimentaria podéis visitar la web https://fundaciondelcorazon.com/nutricion/piramide-de-alimentacion.html

Muy a nuestro pesar nos encontramos con peques a los que les cuesta comer variedad de alimentos. En ocasiones no salimos de los ocho o diez platos recurrentes que hacemos una y otra vez, y con los que sabemos que no encontraremos objeciones. No nos engañemos, ofrecer variedad requiere por nuestra parte un poquito de esfuerzo y de planificación en la elaboración de menús, pero imagino que si ahora mismo estás leyendo esto es porque estás interesado y el trabajo merece la pena.

No debemos olvidar que los padres somos un ejemplo para nuestros hijos. Así que si queremos que coman ciertas cosas, nosotros deberemos ser los primeros que las comamos. Y por el contrario, no deberemos consumir alimentos que no son muy saludables, si no queremos que nuestros hijos lo hagan también.

Como nuestras recomendaciones siempre van enfocadas a libros que nos puedan inspirar, os reseñamos dos libros que hablan sobre la importancia de probar alimentos nuevos: “Sopa verde” y «El burrito verde», un libro ilustrado con un desternillante final.

Aparece el Burrito Verde rodeado de alimentos saludables, una planta y libros de recetas.

El burrito verde. Editorial Andana.

Nuestros platos también deben ser equilibrados. Con el plato de Harvard podremos controlar de manera muy visual los alimentos que vamos a tomar.

Un cuarto del plato deberá incluir los cereales, como el arroz, la pasta, el pan… preferiblemente integrales, ya que aportan fibra e incrementan la ingesta de vitaminas y minerales. Otro cuarto lo deberán ocupar las proteínas saludables: carne blanca, pescado, huevo… así como las legumbres y los frutos secos. Estos últimos deberemos ofrecerlos triturados a los niños menores de cinco años, por el riesgo de asfixia. La otra mitad del plato la deberemos llenar con verduras y hortalizas.

Ilustración de la división por categorías de alimentos del plato de Harvard.

“Derechos de autor © 2011 Universidad de Harvard. Para más información sobre El Plato para Comer Saludable, por favor visite la Fuente de Nutrición, Departamento de Nutrición, Escuela de Salud Pública de Harvard, http://www.thenutritionsource.org y Publicaciones de Salud de Harvard, health.harvard.edu.”

¿Y cómo conseguir que nuestros peques coman estos alimentos ricos en vitaminas, minerales y fibra?

Pues ante todo hay que ofrecerlo. Parece obvio, pero si no lo ofrecemos pensando que no lo comerá, seguro que no lo hará. Y segundo, teniendo paciencia. Dicen que para asimilar un alimento, por lo menos debemos ofrecerlo unas quince veces. No se debe forzar, pero si es necesario que lo prueben.

Muchas veces un mismo alimento se puede presentar de maneras distintas para hacerlo más atractivo. Si a nuestro peque se le resiste algún alimento en concreto, nos toca estrujarnos un poco la cabeza y buscar nuevas ideas. Por ejemplo, en Pinterest hay ideas de platos divertidos con frutas, que son alimentos que muchos niños no quieren comer.

No sabemos por qué pero las verduras tampoco suelen ser muy amigas de los niños. Hay algunos libros muy divertidos como “Verduras furiosas”, o “La rebelión de las verduras”, que hablan precisamente de esto.

Evidentemente los libros no son una varita mágica con la que leyéndolos conseguirás que tu hijo coma de todo sin protestar, pero son una buena herramienta que nos puede ayudar . A mi me gusta especialmente un libro titulado “El viaje de brócoli”.

Portada del libro "El viaje de brócoli"

El viaje de brócoli. Editorial Nubeocho.

Es un libro ilustrado que refleja una historia muy cotidiana y con un divertido final.

Los pollitos no quieren comer el brócoli que con tanto cariño les ha preparado mamá gallina. Ella les contará que no pueden dejar de invitar a brócoli a la fiesta de la barriga, ya que ha tenido que hacer un gran esfuerzo para estar ahora en sus platos.

Una de las cuestiones que más dudas genera es el tema de la cantidad de comida que ponemos en el plato. La alimentación debe ser suficiente. Pero la gran pregunta que todos los papás nos hacemos en algún momento es ¿cuánta comida le pongo en el plato? ¿cuánto debe comer mi hijo?

Pues aunque nos cueste mucho, debemos asumir que los papás somos los que ponemos la calidad de los alimentos, y nuestros hijos eligen la cantidad.

Es fundamental establecer unas normas en la mesa y unas rutinas alimentarias. Es decir, existen unos horarios para comer, pero no deberemos forzar al niño a terminarse la comida si no quiere. Lo importante es que coma por lo menos un poco de cada grupo de alimentos del plato, en el momento que toca, ya sea desayuno, almuerzo, comida, merienda o cena.

Con cinco o seis años podemos animarles a que sean ellos mismos los que se sirvan en su plato, siempre bajo nuestra sutil supervisión. Favoreceremos su autonomía y evitaremos tirar más comida de la necesaria.

Para los más pequeñitos de la casa me gusta mucho el libro «Frutas», de la colección De la cuna a la luna. Con la sencillez y sonoridad de este pequeño libro los mas chiquitines conocerán algunas de las frutas y los árboles en donde crecen.

Portada de libro "Frutas"

Frutas de la colección De la cuna a la luna. Editorial Kalandraka

Sabemos que la alimentación influye en nuestro día a día. Es importante nutrir al cuerpo para aportarle la energía necesaria para toda su actividad intelectual y física. Los niños, que están en desarrollo, necesitan consumir dos o tres lácteos al día para asegurar el calcio necesario que los huesos requieren.

Por último y para finalizar, algunas recomendaciones saludables:

• En cuanto a la hidratación, lo más recomendable y sano es el agua. Los refrescos y cualquier bebida azucarada deberemos reservarlas para ocasiones especiales.

• Hay que limitar o controlar el consumo de sal. Por el contrario, podemos utilizar infinidad de especias para aportar sabor a nuestros platos.

• Debemos limitar el consumo de carne roja (ternera, cerdo, cordero…) y evitar o consumir ocasionalmente la carne procesada (embutidos).

• El uso de pantallas mientras comemos, aunque en principio puede parecer cómodo, está absolutamente desaconsejado.

Y, sobre todo, recordad: las comidas deben ser momentos de encuentro y comunicación en familia.

La infancia es el periodo de la vida en el que se forman y posteriormente continúan muchos hábitos, entre ellos los dietéticos. Manteniendo una buena alimentación conseguiremos que nuestros hijos gocen de una buena salud mental, emocional y física. Merece la pena el esfuerzo ¿no creéis?

La Marmota
La Marmota
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